LUCHA DE LOS SECTORES MÁS POPULARES
SONIA DANIXSA TOLEDO
ZÚÑIGA
ESPECIALIZACIÓN EN PEDAGOGÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA Y TECNOLÓGICA DE COLOMBIA UPTC
DUITAMA
RESUMEN
En
este escrito, se pretende abordar el tema de vulneración y violación de los
derechos humanos de la mujer en Nicaragua, teniendo en cuenta que, además de
las normas nacionales o internas de este país, también hay un ordenamiento
jurídico internacional que protege y ampara los derechos de las mujeres. La síntesis,
aborda las distintas formas o clases de exclusión, discriminación, violencia
y/o maltrato contra la mujer nicaragüense, lo cual deja entrever por un lado,
la injerencia por omisión o acción de algunos sectores sociales, y por otro, el
levantamiento y la lucha a través de la toma de conciencia por parte de la
población vulnerada, la cual reclama la reivindicación de sus derechos
vulnerados, o en muchos casos de sus derechos casi inexistentes, a sabiendas de
que son estos inherentes a cada individuo humano.
PALABRAS CLAVES
Derechos
Humanos, exclusión, lucha, organización, dignidad, mujeres, transformación,
igualdad, reivindicación, reconocimiento.
ABSTRACT
In this paper, we
intend to address the issue of infringement and violation of human rights of
women in Nicaragua, given that, in addition to national or internal in these
country standards, there is also an international legal system that protects
and covers the women's rights. The synthesis, addresses the different forms or
types of exclusion, discrimination, violence and/or abuse against Nicaraguan
women, which suggests one hand, interference by action or omission of certain
social sectors, and on the other, lifting and struggle through awareness
violated by the population, which calls claiming their rights violated, or in
many cases its almost nonexistent rights, knowing that these are inherent in
every human individual.
KEYWORDS
Human Rights,
exclusion, struggle, organization, dignity, women, transformation, equality,
claim recognition.
INTRODUCCIÓN
Entre
todos los seres vivos del plantea, la mujer, es uno de los más luchadores,
rebuscadores, feroces a la hora de defender sus intereses y más aún al momento
de amparar, proteger, amar, regocijar a sus seres queridos. Es necesario
comprender que sin importar el origen del ser humano, todos los seres,
incluidos los no “humanos”, tienen un derecho fundamental: la vida, como
también el derecho a que se les garantice ante todo unas condiciones de
protección y dignas de su persona o ser. La historia, la ciencia, la religión,
el gnosticismo, etc., siempre discuten sobre el origen o evolución del hombre y
se sobreentiende que de la mujer. No obstante, en ninguna de estas teorías,
creencias, especulaciones, hipótesis o suposiciones, se afirma que el hombre
haya evolucionado más o menos que la mujer y viceversa, por tanto, las
condiciones sociales, políticas, económicas, culturales, religiosas, no deben ser excluyentes para ninguno de los
dos géneros.
Si bien es cierto
que dentro de esta sociedad patriarcal, conservadora y machista, predomina el
hombre como sujeto dentro de las actividades desarrolladas en los ámbitos
laborales, familiares, sociales, culturales, religiosos, etc., está también la
importancia de la mujer como madre, ama de casa, empresaria, trabajadora, líder
política, entre otras, sin olvidar que en algunos momentos históricos, fueron
ellas las protagonistas de acontecimientos relevantes, como por ejemplo,
Cleopatra, Nefertiti, e incluso mujeres nicaragüense como: (…) los casos de Doña Josefa Chamorro, participante en las primeras
acciones de la Independencia del Imperio Español; (…); igual que mujeres
participantes en la Guerra Antimperialista y de Liberación Nacional, dirigida
por nuestro General de Hombres Libres Sandino, destacándose: Dolores Matamoros.
(…) Igualmente, las que figuraron durante la tiranía somocista y durante la
Revolución Popular Sandinista, donde las mujeres alcanzaron su máxima
representación en todos los niveles: institucional, militar (varias recibieron
el grado honorífico de Comandante Guerrillera), de partido, en las
organizaciones de masas y sindicales.[1]
Sin embargo, ha sido la mujer, el sujeto más vulnerado, excluido, maltratado,
violentado física, psicológica y verbalmente.
Es entonces, como debido a tantas
violaciones de los derechos de las mujeres en todo el planeta, el 25 de noviembre de 1981, fue declarado el
día internacional contra la violencia hacia las mujeres en el primer encuentro
feminista para América Latina y el Caribe, celebrado en Bogotá, en honor a las
hermanas Mirabal, asesinadas en 1960 por la policía secreta de Rafael Leonidas
Trujillo, dictador de República Dominicana entre 1930 y 1961; fueron asesinadas
porque se atrevieron a denunciar y luchar contra la tiranía de ese dictador.
Posteriormente, la Asamblea General De las Naciones Unidas, hace una
declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, en donde
llama a todos los estados a condenar y a no invocar ninguna costumbre,
tradición o consideraciones de ningún tipo de violencia, incluyendo las
religiosas, para no eludir su obligación de eliminar la violencia contra la
mujer; así mismo, les plantea que deben aplicar sin demora una política
encaminada a abolir estos actos.[2]
